miércoles, 24 de agosto de 2016

Élida Casco: "El tango es muy generoso"



En el ambiente se la conoce como la dama del tango. Además de una apasionada del baile, lo es también de la docencia. Recientemente recibió el premio Reina del Plata en la categoría tango artístico. Esta nota recorre distintos aspectos de su vida y su obra.

Por Ana Na

INICIOS

  Lo que más practicó, lo más importante para ella es ser ante todo un buen ser humano.
  Nació en Florida, Vicente López, provincia de Buenos Aires, a tres cuadras de Panamericana y Melo, en el mes de marzo.
  Mujer bella, coqueta, esbelta y elegante, de mediana edad.
  Fue la tercera de cinco hermanas. Su nombre es en homenaje a su partera.
  En aquél tiempo, si bien había jardín de infantes, no asistió.
  Cursó sus estudios en San Fernando como maestra, pero no ejerció porque no le gustaba. Continuó el Conservatorio Oficial de música con Juan José Castro, donde se recibió como profesora. Estudió en otros centros de estudio anteriormente, que no le satisfacían, porque las clases eran de canto solamente.
  Allí comenzó su atracción por la música, pero siempre le gustó el baile. A su prima, que tocaba el piano, Élida le decía “música maestro” y en el patio bailaba. Siempre le gustó bailar; todo lo relativo a la expresión con el cuerpo. Nunca le gustaron las actividades estáticas. “Estoy siempre en movimiento", se definió.

TRAYECTORIA Y DOCENCIA

  Trabajó en escuelas de barrios carenciados enseñando a bailar chamamé, entre otros géneros folklóricos, y a veces cumbias villeras. Llegó a preparar números para fiestas de la comunidad educativa con las Czardas de Monti.
 Para una fiesta de fin de año preparó el número Un viaje por mi país, recorriendo todas las provincias con sus bailes típicos, y cuando llegó a Buenos Aires lo popular era el tango. Ella sabía sólo el movimiento de la mujer, así fue que hizo un dibujo de la figura del hombre y de esa manera les enseñaba a niños de cinco años.
  Armó su propia academia de enseñanza para bailar tango en Vicente López y enseña en Saavedra y otros lugares actualmente.
 Asistió a varios talleres barriales en los cuales enseñaban milongueros que no conocían método, dominio de grupo ni psicología, y como era docente notaba esa falencia. Nadie sabía técnicas, sólo se bailaba.  
  Para ser una buena docente tuvo que estudiar y encontró el único método oficial mundial. Una carrera con título y con la que se obtiene una matrícula. Constaba de 34 materias y cuatro seminarios. Eran materias técnicas, pedagógicas y prácticas de las que se sale muy bien formada. "Hay que saber clasificar e individualizar los grupos  de iniciales, medios y avanzados sin mezclarlos", sugirió la bailarina. Dictó cursos barriales en centros culturales y de jubilados.
  "El tango es tan generoso que se ve reflejado en las pistas sabiendo lo básico y cualquiera enseña a bailarlo y cantarlo", señaló Élida.
  Tuvo varios y sobresalientes profesores durante la carrera de estudio, Rodolfo y Gloria Dinzel, Carlos Rivarola y Daniel Lapadula -que eran de otro estilo-; apostó a renovarse en forma permanente. "El estilo de Juan Carlos Copes es muy artístico, le falta la pasión", criticó.
  En general no se vinculó mucho con sus compañeros, ya que ellos tenían otras intenciones, y ella en cambio en los ratos libres sólo practicaba y practicaba para aprender el rol masculino.

DEFINICIÓN

  "El tango es una danza popular que todo el mundo puede bailar", señaló Casco, galardonada recientemente con el premio Reina del Plata en la categoría artística como mejor bailarina. "Se empieza desde el nivel cero y el cuerpo tiene una memoria. Es un dicho común que el hombre cuando sabe bailar marca con la mano las figuras que debe hacer la mujer por lo que si el hombre sabe, la mujer baila”, afirmó. "No es tan así, porque si el compañero quiere que se haga una determinada figura y la mujer tiene su peso en el pie invertido, terminan cayendo”, concluyó.
  Casi ocurre eso el día en que Obama bailó con Mora Godoy. "Mirándolo desde lo profesional, al final casi se caían al perder el equilibrio, ya que ella lo llevaba a él. Quiso hacer un corte y una quebrada y Obama en ese pie tenía su peso. Por lo que casi caen", graficó. "Quisieron hacer una réplica de la película Perfume de Mujer", dijo en su reflexión.
  Opinó que "no es oportuno romper el protocolo y ella lo hizo para ganar fama con sus fotos y comentarios en el mundo. Se polemizó bastante y además no es tango argentino el que se bailó".
  A la Señora Tango, como se la conoce en el mundo del tango, no le gusta figurar, que es muy diferente a demostrar que se sabe. Ella tiene muy bajo perfil siendo una personalidad muy reconocida en el ambiente.
  En una comparación, afirmó que "antes había grandes figuras en el medio como Osvaldo Pugliese, que en los intervalos del cine tocaba el piano". Hoy se le ha dado al tango el nombre honorífico de Patrimonio Intangible de la Humanidad, distinción que Casco no ve "lógica" porque con decir "tango" es suficiente. En las escuelas no figura como materia. La danza, la poesía y la música hablan de nuestras raíces. Nuestro folklore y tango en todas sus manifestaciones artísticas deberían cursarse como materias curriculares, dictadas por profesionales capacitados para dictar las mismas.



ANÉCDOTAS

  Quiero al Tango es una organización que comenzó hace siete años y su objetivo es que "el tango esté en las escuelas como también en programas de televisión abierta", detalló, y  agregó que "no hay actualmente programas de tango como en otras épocas". La dirige Gabriela Miguel y Casco es coordinadora y colaboradora.
  La tanguera comentó que "cuando estudiaba había un estilo que era diferente al tango salón" y que su profesor decía que ella bailaba mejor de hombre que de mujer.
  "En una milonga tuve que bailar con un bailarín conocido y éste me dijo que yo lo sacaba de su eje y de su técnica", contó Elida. Haciéndose cargo de tener la responsabilidad de cometer errores, al finalizar la pieza decidió no seguir bailando ya que no quería hacerlo sufrir. "Pero quedé intrigada por la situación y por esa razón comencé a preguntar", recordó. Los consultados le respondieron que él no sabía bailar. Esa razón la dejó más tranquila.
  "En otra oportunidad tenía que bailar en un acto importante y a la hora de presentarme no tenía mis zapatos. No aparecían por ninguna parte. Llevaba otro calzado pero de plataforma, y el tango no se baila con ese tipo de zapatos, además de que no combinaban con mi atuendo. Tuve que bailar igual, a pesar de ser muy exigente con mi vestimenta", recordó. Al finalizar el evento, una persona de la comisión le encontró sus zapatos de baile.

INDUMENTARIA

  "La vestimenta es importante al momento del baile. Todo hace al conjunto con el tango: desde la falda, los tajos, los zapatos", señaló la profesora. "Hay gente que se compra toda la indumentaria y luego no asiste a las clases; en cambio hay otras personas que comienzan aprendiendo a bailar en zapatillas y son las que continúan con el estudio."
  Afirmó que "el zapato tiene que ser de taco aguja y de suela, para el desplazamiento  tanto del hombre como de la mujer", y agregó que “la mujer baila con sólo el metatarso y nunca se apoya con el taco".


LEY DE TANGO

  Según la ley porteña que lleva el número 130, de 1998, el tango debería estar en los programas de estudio, en todas sus manifestaciones artísticas. La norma propone hacer talleres extra curriculares de danza también.
  Casco afirmó que un 17 de mayo de 2011 convocada por Quiero al Tango fue a bailar frente a la legislatura porteña junto a un grupo, para que el secretario de Cultura de ese momento le diera importancia a las firmas que se estaban juntando para la Ley Nacional de Danza, que aún no fue aprobada.

  "El arte invita a sociabilizar y hace que toda persona que hace teatro, pinta, canta o toca un instrumento sea más sensible a todo", enfatizó Elida.

DIFERENCIAS

  Entre las diferencias del hoy y el ayer, dice que "ayer la danza era un tema social", y aseguró que "hoy se puede ir a bailar de lunes a lunes pero hay un ambiente integrado; si va un desconocido es muy probable que planche o se siente a mirar cómo bailan los demás", comparó.
  En lo referente a la danza en sí, la bailarina subrayó que "el tango salón verdadero se baila en las milongas" y agregó  que "al hacer una demostración se modifica con técnicas de otras danzas, haciéndolo más de escenario".
  Enfatizó que “los extranjeros que vienen con el propósito de aprender a bailar toman clases casi todos los días y, a pesar de no comprender otros idiomas, en la pista se llega al entendimiento".
  "Caminar el tango, la postura, el abrazo, la mirada son parte del romance de tres minutos en la danza, son primordiales", en cambio, “en las milongas no se pueden hacer muchas figuras, como ganchos y voleos", definió la estrella.

EFEMÉRIDES

  Dentro de sus habilidades a Elida Casco Tango (tal es su alias) le gustan las efemérides. 
  En su relación con la escritura tuvo un gran profesor que fue Gabriel Soria, en la Universidad del Tango. Ella no sabía de la poesía y las letras de las canciones. Pero con esa materia tan "intensiva e inclusiva", y después de bailar temas de Troilo y otros de la época, sentía ese calor del reconocimiento a los grandes maestros. También se interiorizó en la ubicación de la mujer en la poesía.
  Para ordenar sus efemérides en el día a día, utiliza redes sociales como Facebook. Se maneja con personalidades nacionales e internacionales con relevancia o que a ella le gustan. Ha saludado a Mariah Carey en su cumpleaños, hizo un homenaje por la pérdida del jazzista argentino Leandro Barbieri apodado  “El Gato”, busca referencias de periodistas, locutores, bailarines, músicos, cantantes, entre otros.
  Lleva una agenda mensual con calendario donde incorpora los datos y mes a mes agenda los días importantes y los publica en sus redes sociales como Facebook, Instagram y más. Este trabajo le hace invertir gran parte de su tiempo.
  Recibió agradecimientos de gente muy vinculada a la política dentro de la Cultura por su trabajo silencioso. 

IDEALES

  Casco quería estudiar para tocar el arpa pero su padre no se lo permitió, ya que "no había buenos profesores y tampoco recibiría título por ese estudio", comentó. "Fue así como comencé mi estudio con la guitarra. Instrumento que me dio muchas satisfacciones y nunca me arrepentí de haberlo cursado", comentó. Como estilos eligió el clásico y el folklore, algunas veces tango.
  "A mis alumnos les enseñé folklore", contó. "En una oportunidad tuve una banda de dos bombos y 21 guitarras: 23 alumnos en total. Hice muchas recorridas con ese grupo, tocando por escuelas, municipalidades e invitada a peñas folclóricas como las del club Banco Nación, Banco Provincia, entre otros. También en otras provincias fuimos invitados para hacer varios espectáculos."

PARTICIPACIONES

  Fue jurado en varias ocasiones, como por ejemplo en Salto, en festivales que se realizan anualmente a fines de febrero, principios de marzo.
  La primera vez que participó la dama del tango se le hizo un homenaje a Aníbal Troilo al cumplirse 100 años de su natalicio. En esa oportunidad también fue invitada para dar charlas sobre el género musical en  la educación y la salud. Resaltó que lo que hace lo hace con mucho amor.
  El segundo año participó como jurado en tres categorías de tango: senior, adultos y tango escenario.
  Estuvo en Tandil y por último en la ciudad de Rojas, donde dio un seminario para docentes. Manifestó que probablemente vaya mensualmente para dictar seminarios.

DENUNCIA

  Haciendo un recorrido en su memoria Élida Casco Tango recordó emocionada que un jardín de infantes de Vicente López donde trabajó cumplirá 50 años. La profesora de música Sandra Scurk organiza el aniversario. Fue una de sus primeras alumnas de guitarra y la convocó por haber sido docente, para bailar tango en septiembre. Se encontraron fotos de 1993, pero admite no recordar ni a la maestra ni a la preceptora de entonces.
  Élida estuvo  como profesora de música durante 15 años en el nivel inicial en distintas instituciones y distritos. Durante cuatro años enseñó a niños en San Isidro, en una escuela estatal. "La directora era Liliana Maquena y nadie quería trabajar en ese lugar, pero no me negué, a pesar de la mala fama. Pese a tener vacantes, esta directora era muy discriminativa en la elección de los alumnos. Sólo le gustaban aquellos que provenían de hogares de profesionales, por lo que salía del radio del jardín buscando por otras zonas más alejadas a niños de elite", explicó. Aquella señora le proveía de todos los elementos necesarios para poder enseñar y a su vez la señora directora compraba para sus hijos  regalos con plata de la cooperadora.
  Denunció que en una oportunidad a un alumno que no podía pagar la cooperadora, al finalizar el año no le quiso dar su legajo para cambiarse de escuela por no haber pagado y ese año todo aquél que no aportase a la escuela no tendría ni medalla ni diploma.
  Ante esta situación decidió Casco juntarse con varias madres para reunir firmas y denunciarla en La Plata por su mal comportamiento y malversación de fondos.
  Esto hizo que intervinieran el jardín y le pidieran a Élida su rectificación a esta denuncia pero fue "en vano".
  La situación hizo a la gratificación de Élida. Muestra una gran sensibilidad y solidaridad en ella, que estuvo y está siempre al frente de las acciones sociales y necesidades del prójimo. Este tipo de actitudes de discriminación o indiferencia la altera. "Por eso siempre me involucro", explicó.

MENSAJE

  No sabe a quién dejarle ese gran capital de conocimientos que adquirió a lo largo de su trayectoria, ya que sus hijos tienen sus profesiones: contador y médica oncóloga.
  Jamás pensó que podría ser importante su labor diaria.
  Su gran aspiración es poder bailar el tema de Mores "Tanguera", con un buen partenaire y acompañada por grandes músicos.
  También, seguir enseñando con el  sistema DINZEL mundialmente conocido, que cada día se sume más gente al tango y promover esta danza para que desde niños aprendan. En lo personal, quiere seguir aprendiendo más sobre poetas, músicos y nuevas técnicas, ya que “todo es tango, y hay que sentirlo tanto al cantarlo como al bailarlo”, afirmó.
  "Todo tiene su encanto, cada orquesta y cada cantor transmite su transparencia profesional y pasional", subrayó.
  Para hacer una exhibición, “elegiría a (Miguel) Caló y (Raúl) Berón, entre tantos otros. Incluiría también la milonga y el vals, que harían más interesante la muestra”.



 ELEGIDOS Y REFERENTES

  Luego de sacar lustre a diferentes pistas de baile y escenarios, la danzarina afirmó: “De las parejas de baile que prefiero de acuerdo a su experiencia y gustos, la primera que asoma en mi mente es Osvaldo Soto y Lorena Ermocida”.
  Refiriéndose a Soto, dijo: "Tuvo una pronta partida, muy joven, y encarnó como nadie el distinguido estilo tango salón". La comunidad tanguera lo recuerda como a uno de sus hijos más dilectos.
  "En la actualidad veo con gran agrado a Roxana Suárez y Sebastián Achával, con grandes virtudes de elegancia, técnica, pasión y buen desplazamiento", elogió.  Otra pareja "sobresaliente" ya conocida en el mundo entero es la de Sabrina y Rubén Béliz. También los admirables María y Carlos Rivarola, pareja conocida internacionalmente que especialmente lleva el tango a Japón, recalcó la Casco.
  Citó como referentes de cantantes a Roxana Fontán y Guillermo Galvé, cantor al que "le falta más reconocimiento". Destacó también que "tiene humildad, presencia escénica, modulación y un caudal de voz maravilloso.
  "Al hacerle el homenaje a Horacio Ferrer, la Fontán cantó 'Balada para un loco'. Se te caen las lágrimas porque realmente pone pasión", sostuvo Casco.
  "Otro cantor importante es Hernán Fizzera con buen color de voz", agregó.
  Por último y entre muchos recordó a María José Demare y Stella Maris Conde.

HOMENAJES

  "Realmente son estos días grises para el tango, porque recientemente partieron dos grandes, dos gigantes, en lo ligado a la música, composición y dirección", dijo Casco. Definió a "Ernesto Baffa como un destacado bandoneonista que era poesía de bandoneón”.
  La otra enorme pérdida es la de Mariano Mores. "A los 98 años partió, dejándonos como legado una obra maravillosa. Fue ejemplo, ícono, pionero de nuestra música, que dejará en nuestra historia un inmenso repertorio musical", concluyó Elida. "Lo primero que llega a mi corazón es decir gracias por tanto talento, pasión, trabajo y repertorio musical."

martes, 22 de marzo de 2016

No estoy dispuesta a ser madre

Por María Silvina Prieto

  Si necesité en algún momento experimentar el ser madre, ya no lo recuerdo. Quizá quien lea esto me tilde de egoísta, pero no estoy dispuesta a ser madre, prefiero ser tía (aunque tampoco tengo hermanos). Tal vez por ser hija única (mi madre y mi abuela también lo fueron) supe aprovechar mi tiempo y espacio en libertad, compartiendo absolutamente todo conmigo misma.
  Nunca tuve ese sentimiento maternal por amamantar a nadie, mucho menos llevarlo dentro mío como a un alien. Me rebela la idea de los que siguen pensando que una mujer llega a su plenitud teniendo que tener un hijo.
  Mentira. Muchas mujeres logramos la plenitud desde otro lugar, sin tener que sacrificar nueve meses de nuestra vida, desfigurando el cuerpo por la retención de líquido, tener los pechos explotativos y aguantar las cargadas y groserías que nos gritan por la calle. Cortando y cosiendo la vagina como si fuera un matambre en un mostrador de carnicería, aguantando dolores agónicos y otras cuestiones que no viene al caso comentar, por escatológicas y desagradables. 
  Luego de todo eso, me enfermaría tener que pasar por el tierno momento familiar y vecinal de que te pregunten por el peso, la medida, el nombre y que te digan cuán lindo es, cuando todos sabemos que todos los bebés nacen feos, arrugados y llenos de caca por la que tienen que nadar durante esos horribles meses. 
  Prefiero quedarme con la convicción que desarrollé a los diez años, cuando creía que los niños nacían vestidos, lindos, limpios y con los escarpines puestos.
 

Lunes por la mañana

Por Pamela Almirón

  Suena la alarma. Proceso de desperezación: incluye estiramiento de brazos y de piernas unidos a un aullido intimidador de lobos, que en sus últimos segundos finaliza con un intento de risa de Homero Simpson. Ducha despabiladora, agua bien caliente a todo vapor. Cambio de ropa. Agua que hierve veloz. Té listo, pan, galletitas, lo que venga. Chequeo de temperatura en programas que lo que menos hacen es alegrarte la mañana. Rímel y alguna otra cosa para 'revocar'. Salida a la calle. Camino cinco cuadras. Espero el bondi. Tarda o no tarda. Lleno hasta las manos. No tan lleno. Mirada de arriba abajo de algún señor o señora, disimulación: cero. Adentro, a veces perfume para soñar, u olor para rajar. Viaje con o sin lectura. Con o sin música. U conexión ventanil al mundo exterior que pasa como un flash. Llegada al CCC. Temprano voy al 6to piso. Llegada tarde voy al salón. Saludos abraceros con la profe y los compas. Mate para compartir, así como cosas ricas también. Charlas random. Clase-encuentro. Tarea. Ronda final. Vuelta con una mochila que pesa, pero pesa de aprendizaje, emoción, incentivos, motivación nivel infinito. Y sobre todo amor y pasión. Una mochila que te acompaña y es necesaria en el camino.

Pequeñas y grandes historias del Senado de la Nación



A los 13 años, Rodolfo Sánchez Rubio no quería estudiar y comenzó a trabajar en el Senado. Hoy es director de Recintos de la Cámara. Durante días comunes vivió odiseas: por ejemplo, les dio la mano a los astronautas que llegaron a la luna y a su amado Juan Domingo Perón. También tuvo la oportunidad de conocer a Jorge Bergoglio antes de que se convirtiera en papa.

Por Ana Na

     En el Congreso de la Nación, ubicado en el km 0 de la Capital, exactamente en Avenida Rivadavia y Entre Ríos, trabaja mucha gente. Han pasado por allí diferentes referentes históricos, además de nuestros funcionarios actuales, tanto diputados como senadores.
     La curiosidad me llevó a averiguar quién podría ser la persona que me indique cómo eran los movimientos de ese lugar.
     Descubrí a Rodolfo Sánchez Rubio, que ni más ni menos es el director de Recintos de la Honorable Cámara de Senadores. Me comuniqué con él y acordamos una cita.
     Llegué al Congreso por la calle Hipólito Irigoyen, allí me identifique y entré a tan solemne edificio con un papel con mi identificación y mi foto.
     Allí me estaba esperando para llevarme a recorrer esos majestuosos salones donde se tratan nuestras leyes. El Salón Azul, la Sala de Convenciones, la vitrina que conserva el manto que cubrió a Eva Perón y su sala de entrevistas, el sillón donde se sentó el vicepresidente Cobos cuando dio su voto opositor a la ley de retenciones móviles. El despacho del actual vicepresidente y maravillosas salas de estar. Verdaderamente deslumbrante el Salón Rosa.
     Café de por medio comencé mi cuestionario lleno de intrigas para saber cuál fue la historia de la persona elegida.
     Comenzó a trabajar en el Congreso Nacional hace 50 años, el 27 de septiembre de 1965, cuando apenas tenía 13 años. Como todo niño no quería estudiar en la escuela secundaria. En ese entonces su padre era colaborador y tenía cierta jerarquía en jefatura del senador Sapag, quien ingresó en el año 1946 durante la vicepresidencia de Hortensio Quijano en el gobierno de Juan Domingo Perón. El padre decidió llevarlo a trabajar: así le impondría una obligación de madrugar y ganarse el dinero. Era un placer para él, ya que al Senado siempre lo sintió como su segundo hogar. Le ayudaba en sus tareas al senador.
     Recordó que cuando fue a la oficina de Personal no lo querían admitir por sus 13 años. Debía tener por lo menos 15.


     Un cierto día el Senador lo llamó y le dijo que si no estudiaba no podría seguir trabajando en sus funciones de administrativo; a pesar de que el acuerdo con su padre era el de trabajar y no estudiar. Por lo que decidió comenzar a estudiar. Le convenía mucho seguir allí ya que económicamente estaba muy bien, gozando de ciertos privilegios.
     El senador colaboró mucho para su estudio. Si lo necesitaba para hacer algún trámite y Sánchez Rubio estaba haciendo sus tareas escolares, no lo interrumpía y llamaba al ordenanza en su lugar. Le había tocado pasar épocas muy duras. Trabajar en el Senado era un poco insalubre: no nos olvidemos de que él entró en el ‘65 y en el ‘66 vino el golpe militar. Volvió la democracia en el ‘72 y, en el ‘76, otro golpe. Con cada golpe, todos estaban con el temor de recibir el telegrama de despido en cualquier momento. Es que, al llegar los militares, lo primero que hacían era echar al personal. Durante el primer golpe él era muy pequeño y siguió trabajando. En cambio, en el segundo, ya tenía una cierta antigüedad y venía con la experiencia anterior.
    Le pregunté si durante toda su carrera tuvo la posibilidad de conocer personas muy importantes:  “Tuve la oportunidad de darles la mano a Amstrong, Auldrirn y Collins, los astronautas que con el Apollo XII llegaron a la luna”, respondió. Y agregó: “Pude darle la mano al general Perón. Fui y soy militante peronista fanático. Me temblaban las piernas cuando me dio esa mano abrazadora mirándome a los ojos y sentí que se me movía el mundo. Sentí la misma sensación al tocarle el manto al papa Juan Pablo II.  Estuvo en el Mercado Central y estuve a 3 ó 4 metros de distancia, queriendo tocarlo. No llegaba y una brisa rozó el manto y la mano, y fue la misma sensación que tuve cuando le di la mano al general”.
     Mi intención fue la de saber cuál era específicamente la función como director de Sala. Fue en ese momento que me explicó: “Cuando hay sesión en el recinto tenemos que quedarnos permanentemente en la Sala para asistir a los Senadores y obviamente rotando entre otros compañeros”. En mi ingenuidad le consulté si les ofrecen agua o café. A lo que me respondió: “Los senadores cuentan con tablets donde tienen las órdenes del día, los proyectos de ley a tratar en la sesión y hacen sus pedidos directamente a la cocina para que les provean de los refrigerios que pidan”.
  El director de Sala es quien dirige si hay que sacar fotocopias o mantener la temperatura del aire acondicionado. No debemos olvidarnos que los senadores vienen de diferentes provincias por lo que para algunos hace frío, en cambio para otros hace calor... Sánchez Rubio debe mandar a la gente para solucionar esos inconvenientes. “Este último es uno de los grandes inconvenientes en la Sala, ¡la temperatura!", reveló. También si es necesario comunicarse con algún asesor en especial tienen que salir a la rotonda para ubicarlos.

El diácono



     Yo sabía que además de esa actividad en el Senado realizaba otra más espiritual. Sánchez Rubio fue nombrado diácono en la Diócesis de San Justo en 2008. Él me aclaró que “dentro de la Iglesia Católica existen los siete Sacramentos. Está el Sacramento del Orden Sagrado en tres grados distintos: obispos, presbíteros y diáconos. Dentro de los diáconos hay dos tipos: el transitorio, que es ordenado posteriormente presbítero, y los permanentes que son casados, que asisten como un sacerdote. Para ello hay que estudiar varios años de teología, liturgia y pastoral”. “Al ingresar a la escuela de diaconado eran 57 y solamente 14 terminamos después de cinco años. Y sólo tres fuimos ordenados”, contó.
     Para ser diácono se necesitan muchos requisitos, como estar acompañado por la familia y dedicación plena. “Diácono” en griego quiere decir servidor. Dentro de esta orden no sólo implica el servicio pastoral sino también la atención barrial, la humana. Lo más importante es ocuparse del hermano necesitado. Aclaró que "es lo mismo que ser ministro, que en latín también significa ser servidor".
     Una de las situaciones más importantes ha sido asistir en varias misas al entonces obispo Bergoglio. Además recordó que la última vez que lo vio, antes de que se convirtiera en papa, fue en la Basílica de San Francisco de Asís (Italia), cuando se habían cumplido los 25 años del Beso de la Paz que había dado el papa Juan Pablo II con los evangelistas, anglicanos y protestantes. Después de la celebración se tomó una foto con él, que estaba con un sobretodito gris y un portafolio. Días más tarde lo vio en una revista importante y conocida, en otra foto, recorriendo el Vaticano con la misma vestimenta y le llamó la atención verlo así. Le parecía increíble tener una foto con Bergoglio antes de haber sido elegido como papa por el Espíritu Santo, cuando nadie imaginaba que tendríamos un papa argentino.


     Esta actividad no le insume tanto tiempo ya que durante la semana cumple la función dentro del Senado. Los fines de semana se dedica a la actividad pastoral. En algunas oportunidades le dan como función ir al Cementerio de la Chacarita para hacer los responsos. En ocasiones ocurre que, como asiste a los responsos con la vestimenta de cura, alguien del Senado lo reconoce y le llama la atención, porque no muchos saben de su actividad como diácono.
     En su actividad pastoral en la Basílica de San Pantaleón de San Justo, donde fue asignado, se dedica a asistir en bautismos, casamientos, responsos y todo lo relacionado a la asistencia social y espiritual, de salud. También en su orden hay otros compañeros que se encargan de asistir a gente privada de su libertad. Cuando debe ir a bendición de casas asiste a aquellos detenidos domiciliarios con pulseras.
     “Ser diácono no me retribuye nada materialmente”, aclaró. Es más: invierte en gastos de movilidad y su único beneficio es el agradecimiento de la gente. Contó que le hicieron una nota en la revista El Parlamentario y muchos se enteraron de su actividad religiosa a través de esa publicación.

La época militar

    Rodolfo dijo no haber hecho curso de Ceremonial, que no es necesario, ya que la Cámara cuenta con ese servicio cuando asisten los presidentes y ellos mismos se encargan de acompañarlos al Recinto.
     La actividad no se limita a los días de sesiones, puesto que en el resto de los días los senadores solicitan hacer listas de asistencias y otros trámites, además de trabajos administrativos que requieren mucho tiempo.
     Como anécdota graciosa viene a su memoria que cuando corría el año 1966 y era muy joven, llegó el general Osiris Villegas, ministro del Interior en el gobierno de Guido. El Congreso se cerró pero se usaba el cuarto piso, que era donde se alojaba el general. “Cierta noche pidió al chofer y a mí que fuésemos a buscar el uniforme de gala a su domicilio particular. Una vez allí la empleada nos hizo entrega del uniforme y subí a la camioneta con el logo del Ejército, pero al cerrar la puerta quedó enganchada la botamanga del pantalón que traté de reparar, pero desafortunadamente", relató Sánchez Rubio. Dijo que quizás esa desprolijidad de su parte hizo que el general se enojara mucho. Lo sacaron del área y lo mandaron a trabajar a presidencia de la Nación con Onganía, Levingston y Lanusse hasta que volvió la democracia en 1972 y retornó al Senado. De todos modos seguía cobrando el sueldo del Senado, ya que el sector de personal seguía dentro del Palacio.
     Comentó también las notables diferencias con respecto al trato en las dos diferentes épocas: durante las dictaduras, "los sueldos se congelan a modo de castigo y el régimen hizo que muchos renunciaran al quedar muy rezagados”.
      Fue así que tuvo que buscar otro ingreso trabajando como visitador médico de un laboratorio. También pidió trabajar en la Obra Social del Congreso para no tener tanto contacto con los militares y el contacto frecuente con los médicos lo ayudó a ingresar a ese laboratorio.
     Quiso apartarse de los militares y algunos compañeros que estaban más vinculados a ellos por la soberbia y las amenazas que sufrió mientras trabajaba dentro de la Obra Social cuando algo no se realizaba de su agrado.

Los personajes del Senado

      De todos los gobiernos, la mejor época fue en la vicepresidencia de Carlos Perette: “Era un hombre que se ocupaba personalmente de todo lo necesario para el Congreso y el bienestar de sus equipos de trabajo, desde los uniformes hasta la parte económica. Si había sobrantes del presupuesto él mismo se encargaba de repartirlo entre el personal para que estuviera cómodo”.
     Destacó que el licenciado Boudou superó ampliamente la atención a todos los problemas internos. “Jamás, desde que él ingresó, tuvimos problemas con el gremio ni las paritarias. Dignificó al personal independientemente de su problema judicial, desempeñándose de la misma forma cuando estuvo en Anses y como ministro de Economía”, describió.
     Hizo la comparación con la época de Chacho Álvarez: recordó que en un momento le hizo averiguar sobre unas cotizaciones. El vicepresidente había notado que se estaban comprando a valores muy altos los insumos y era también alto el alquiler de las sillas para eventos. Relacionó la cotización del alquiler con la compra de las sillas por lo que se decidió la compra de las mismas. Resaltó que esos pequeños detalles "hacen a la persona", generando así un beneficio económico al Senado.
     Destacó la simpatía del senador Menem: “Es un señor muy campechano, su estilo es de saludar siempre de tal manera como si uno lo conociera de toda la vida. Va por la cocina y les da la mano a los cocineros, ordenanzas y mozos amigablemente, pero en su caminar ya se le notan los años y hay que ayudarlo. Es un hombre de perfil agradable”.

Aniversario

     Ahora ya se piensa en el festejo de sus 50 años en la función junto con unos pocos compañeros que también cumplen sus bodas de oro en el Senado de la Nación. En el día de su aniversario con el Senado de la Nación será nombrado por la Iglesia Misionero de la Paz 2015.




El duende

Por Gladys

  Me retrotrae la historia a mis nueve años, casi vacaciones escolares, al salir de la siesta para los que están en sus casas y la gente que trabaja en el campo. Vuelve a su hogar cambiado y aseado cada cual, hacía lo que más le gustaba, afilar cuchillos mi abuelo, hacer tortas dulces (hoy bizcochuelo) para tomar con mate, y yo me sentaba bajo una tola que se encontraba en el patio, que en noviembre está con todos sus frutos, pepitas amarillas, para mí deliciosas.
  Me quedaba extendiendo mi visión y ver lo bello del paisaje, árboles de todos los colores, celestes, rosados, bordó, amarillo, y el extenso maizal del cual asomaba mi amigo el duende verde, a veces brillaba como pelotita de árbol de Navidad, a veces musgoso. Mi corazón palpitaba de emoción. Era de ojos grandes, pequeñas orejas, manos de suave terciopelo, ágiles, de tamaño normal; sus piernas, como hechas de lanas. Su estatura era de 1,65, era bello y silencioso, nos entendíamos con la mirada, corríamos por todo el campo, detrás de mariposas, hasta llegar a las barrancas del río, hacíamos pan de barro, con decorados pétalos de flores, si sentíamos que el río traía creciente de agua volvíamos a casa. Mi paseo duraba 45 minutos a una hora. Todo esto en primavera y verano a veces sucedía. Ahora recuerdo con mucha alegría mis escapadas por el campo con el duende verde.
  El tiempo nos distanció, las obligaciones de tener una vida digna, estudios, pero, siempre te encuentro y existes en esta ciudad tan cultural, entre libros y cuentos, músicos y música en los parques, un buen amigo fuiste tú, que me da mucha felicidad.

La escritura

Por Pamela Almirón

  La Escritura para mi es libertad. Liberarse. Desahogarse. Dejar fluir el alma. Descubrir un mundo en nuestro interior. 
  Es mostrarse a otro y mostrarse a uno mismo. 
  Es también desprenderse de prejuicios. 
  La Escritura te da poder. Sos dueño del texto. Y al hacerlo público los lectores pasan a ser dueños de él también.
  La Escritura te transporta y te hace transportar a los demás. Te lleva a verte a vos mismo. A que te choques y te veas al espejo.
  A que rías, llores, te enojes.
  La Escritura está viva y hay que vivirla.


Por Gladys

  Me pasa que cuando escribo siento una gran necesidad de contar y que sea trascendental, que me conmueva.
  Es contarle al cosmos cómo siento, amo, y estoy melancólica y también cuando me abraza la felicidad.


  En sí es una descarga eléctrica, que si sabés describir lo que presentís, podés transmitir a otros seres verdaderamente toda la transferencia de tu sentir.
  Después me siento nueva.

Por Ana Na

  La palabra es mi medio de comunicación diario. Si bien nunca imaginé que sería tan importante en mi vida comencé a practicar la escritura en un momento de desilusión sentimental en mi adolescencia.
  Con el tiempo fui investigando en el archivo de mis vivencias, que han sido muchas, y las compartí con un lápiz y un papel.
  Al principio de mi vida comencé con mi “diario íntimo“, una que otra poesía y así fui liberando mi mente en “mis relatos de viajes”.
  Sin respetar estructuras trato de volcar aquello que siento, lo lindo y lo malo como así también mis experiencias dejando libre mi memoria y mi imaginación para transmitirlas al lector.
  Estimo que la escritura también se ajusta a quien está herido, suficiente motivo para escribir y en cierto modo catalizar la angustia.
  Ahora me gusta investigar y conocer gente que dentro de un bajo perfil hacen cosas interesantes e importantes para que los demás también puedan conocer.
  Escribir es libertad de pensamiento y juego de palabras.

  Escribir es ponerse al desnudo… Perder la timidez y las inhibiciones.

Señor perfecto

Por Pamela Almirón

Tu indiferencia
Llegas y no saludas. Haces un sonidos como queriendo decir algo, pero no decis nada.
Tu cara de odio
Tus ojos se quedan fijos me miran serios, se te tuerce la boca, se te tensa el cuerpo entero. Y lo que despide todo tu ser es odio. Es que te odio.
Intento
intento ser amable, intento entenderte. (no vale la pena)
Molestia
Me molesta tu presencia, me molesta porque se quién sos, pero no te conozco.
Escuchar
Te escapas para no escuchar. O escuchás con tu cara de piedra.
Espejo
Pensás que sos el señor perfecto y ves a todos como fracasados.
Orden
Pedís orden y sos un caos.
Hablar
Hablás cosas agradables cuando se te ocurre. Cuando sucede es como esos eventos astronómicos que pasan pocas veces en años o en siglos.
Egoísmo

Cuidas las cosas que te interesan, pero las cosas de los demás no te importan.